Esta es una parte delicada. A veces un tratamiento no nos sienta bien y queremos hacer paradas o bajar la dosis y el médico nos dice que no puede ser, ¿cómo convencerle? No hay una respuesta para ello pero diría que es a base de insistir y persistir y no dejarlo pasar. En mi caso por ejemplo uno de los efectos secundarios de la inmunoterapia fue una neuropatía periférica, nos costó meses detectarla porque mis síntomas no eran lo suficientes claros o por lo menos la manera en la que los describía no era concisa. Algo que me ayudó fue escribir en un papel todos mis síntomas con lenguaje técnico e investigar enfermedades derivadas de los mismos. Así que si estás pasando por un proceso parecido vete a la consulta del oncólogo con los deberes hechos: escribe una lista de todos tus síntomas de manera que ellos lo puedan entender e investiga qué puede ser. No dudes en preguntar a otros especialistas si tienes duda y en investigar tú mismo qué efecto secundario o patología puedes tener.