Seguro que si sois pacientes oncológicos en algún momento os han hecho la siguiente pregunta ¿Cómo te diste cuenta? ¿Te palpaste el bulto? Bueno en mi caso, que por cierto tengo un sarcoma, mejor dicho condrosarcoma extraesquelético mixoide, era una masa grande y fácil de palpar en el muslo de la pierna derecha, y aún así soy tan cazurra que ni me di cuenta.

Fue en verano de 2015, yo acababa de llegar a Málaga, Nerja para pasar dos semanas de vacaciones después de haber estado en Guinea Ecuatorial, estaba un día caminando por la playa con un vestido corto cuando mi madre me dijo.

—Iara, tienes el muslo hinchado, a lo mejor es de la pisada —siempre metí un poco la pierna derecha hacia dentro al caminar.

—No lo sé, puede ser —dije sin darle importancia y seguí andando. 

Lo gracioso de todo es que después fui al traumatólogo y a un montón de médicos para ver por qué pisaba mal y hacerme análisis de sangre ya que acaba de venir de África.

—Estás perfecta —me dijo el médico general, lo único que vemos es las transaminasas un poco altas pero el resto genial.

“Iara, tienes el muslo hinchado, a lo mejor es de la pisada —siempre metí un poco la pierna derecha hacia dentro al caminar.

Y si más me fui a hacer un nuevo reportaje a Qatar y Egipto durante seis meses. Volví a casa por Navidad y un día cenando con mi familia en La Coruña mi madre le dijo a mi padrino que es médico.

—Jorge, ¿le puedes tocar la pierna a Iara? es que la tiene muy abultada y no quiere ir al médico.

—Mamá no seas pesada —le respondí, me iba en dos semanas a Jordania para hacer un reportaje y no quería pasar de nuevo por una retahíla de médicos y trámites de la aseguradora.

—No puedes ir sin mirarte eso —me dijo mi padrino al tocarme la pierna. Vi su cara de asustado y me quedé en blanco. Llevaba seis meses con aquel bulto y por primera vez me había entrado miedo o quizás consciencia de que algo iba mal. Se hizo silencio en la sala que me atreví a romper.

—¿Puede que sea una picadura de mosquito o un golpe? —pregunté.

—No, un mosquito no te pica tan profundo. Tienes que hacerte una ecografía cuanto antes, si vienes a Portugal te la hago yo.

Eran las tres de la tarde, esperé una hora para no despegarme del teléfono. Llamé a todas las clínicas privadas para preguntar por una ecografía para el día siguiente pero me fue imposible. Hasta dentro de una semana no me daban cita. Así que fui con mi tia en un coche alquilado hasta Chaves, al norte de Portugal, donde trabajaba mi padrino de médico de cabecera. Las cosas que uno hace por desesperación…