Es muy probable que en el momento que comuniquéis vuestra enfermedad sufráis un despido de trabajo y os preguntéis qué hacer. Mi consejo es que vayais por la vía judicial y no os compliqueis ni perdáis el tiempo intentando convencerles de que es un proceso pasajero porque si han decidido despediros no hay vuelta atrás. Ahora bien, tened en cuenta que en el juicio vais a tener que llamar a tres testigos y seguramente sean compañeros de trabajo y vuestros jefes y vosotros estaréis presenten cuando testifiquen. No es un proceso agradable pero considero que merece la pena luchar por vuestros derechos.